Dos rayitas en un trocito de cartón nunca dijeron tanto, ¿verdad? Antes de ver mis dos rayitas por primera vez, nunca pensé que tanta alegría, emoción y felicidad cupiera en ellas. Dos rayitas que dan una o unas nuevas vidas, y que te cambian la tuya para siempre. Yo, madre de tres hijos, podría estar escribiendo páginas y páginas sobre esto, pero voy a ir centrándome en la parte profesional que me trae hoy por aquí.
Para todas las que hacéis ejercicio de forma frecuente, la pregunta surge enseguida: ¿qué tipo de deporte puedo seguir haciendo? Y para las que no habéis hecho deporte nunca, tardáis un poquito más en preguntaros: ¿qué tipo de ejercicio sería bueno que realizara para cuidarnos durante mi embarazo?
Lo primero, y más importante, es poneros en manos de profesionales. Es un mantra que repetimos todos los profesionales sanitarios en nuestro día a día. Yo añadiría algo más: profesionales ACTUALIZADOS. En mi último embarazo, que además ha sido gemelar, ayer mismo, en el 2024, aún escuché decir a profesionales que como ejercicio físico con realizar 30 minutos de caminata al día era suficiente.
Llegamos, por tanto, a un gran mito en el embarazo. No al ejercicio físico y sí al reposo. No es cierto. El reposo solo estará indicado en aquellos casos de afectación de la madre o el bebé en algún momento del embarazo por alguna patología, pero descartando este caso, el ejercicio físico es importantísimo. Tened en cuenta que nuestro cuerpo va a experimentar el cambio físico más potente del que es capaz, y que, llegado el día del parto, va a tener que realizar un esfuerzo físico no comparado con absolutamente nada. Necesitamos a nuestro sistema musculoesquelético fuerte, flexible y con una capacidad de adaptación muy alta durante estos 9 meses: en el primer trimestre tendremos que trabajar nuestro patrón respiratorio para un óptimo funcionamiento del diafragma, ya que en el cuarto mes el útero asciende y empezamos a tener conflictos con el espacio. Necesitamos una espalda fuerte para sustentar cambios de nuestro centro de gravedad y de peso, y debemos contar con un suelo pélvico competente, una pelvis móvil sin limitaciones a las rotaciones, un core que abrace a nuestro bebé con garantías…
Todo esto, sin profesionales cualificados y actualizados no es posible. Hay muchas opciones de ejercicio físico en el embarazo, siendo las más importantes los trabajos de fuerza y movilidad. Personas se llevaban las manos a la cabeza conmigo cuando me veían realizar sentadillas con peso, peso muerto con barra, saltos, movilidad pélvica, hip trust con disco, abdomen con goma, press militar… En definitiva, ejercicios que cada día realizan en sus entrenamientos personas que no están embarazadas.
Hay limitaciones, alguna evidentes, como no empezar a realizar deportes no conocidos. Si nunca has jugado al pádel, quizá estando embarazada no es el mejor momento, pero si ya lo practicabas, no tienes por qué dejarlo. Hay que cuidar tu FC, eso sí, para que tu bebé viva tranquilo dentro de ti. Si siempre has corrido, es hora de bajar el ritmo por kilómetro, por ejemplo. Y hay otras cosas no tan evidentes, como que la bici (también la estática) no es recomendable a partir del primer trimestre. Qué raro, ¿no? Si no tiene impacto. Si parece que lo peor es correr porque hay impacto y acabas de decir que eso sí se puede si estás acostumbrada. Pues bici no, ¿y sabes por qué? Porque somete a un trabajo excéntrico (en estiramiento) a tu suelo pélvico, y ya bastante trabajo tiene como para ponérselo más difícil.
Desde estas líneas os animo a entrenar en el embarazo. Es una manera maravillosa de entender y sentir aún más los cambios que se van produciendo en tu cuerpo y poniendo remedio a los dolores por dichos cambios que puedan ir surgiendo. Y también porque es una manera preciosa de conocerte, de saber cómo va cambiando tu cuerpo para adaptarse al desarrollo de tu bebé, cómo liberamos endorfinas y nos sentimos mejor, cómo nos ayuda el autocuidado, cómo nos sentimos fuertes y capaces de todo lo que va a venir a continuación.
Y, por último, me vais a permitir mi agradecimiento emocionado a Fani (@estefaniapousada_ento_y_mujer), mi entrenadora en mis dos embarazos y postpartos, por amar tanto su profesión, por saber tanto de entrenamiento, de anatomía en la mujer, embarazo y postparto, de biomecánica y de fisiología, y por tener un máster en empatía para las mujeres que lleva de su mano.
ALEJANDRA MANZANO RIVERA.
Fisioterapeuta col. Nº692.
FISIOTERAPIA EN MOVIMIENTO.







