Vivimos rodeados de mensajes que relacionan el esfuerzo con el resultado: entrenar más, levantar más peso, correr más kilómetros, ir más rápido… Pero cuando hablamos de nuestro cuerpo, más no siempre significa mejor.
El objetivo no debería ser llevar nuestro cuerpo al límite constantemente, sino conseguir que esté preparado para las demandas que le vamos a pedir.
¿Quieres correr? Habrá que preparar tu cuerpo para correr.
¿Quieres jugar al pádel? Necesitas trabajar para responder a los movimientos, cambios de dirección y esfuerzos que exige ese deporte.
¿Quieres simplemente sentirte mejor en tu día a día? También puedes entrenar para conseguirlo.
La clave está en la progresión.
Nuestro cuerpo necesita estímulos, pero esos estímulos deben adaptarse a nuestra condición física, experiencia, objetivos y circunstancias. Una programación adecuada permite aumentar progresivamente las demandas y desarrollar capacidades como la fuerza, la movilidad, la coordinación y la estabilidad. Esto resulta especialmente importante después de una lesión.
Volver directamente al mismo nivel de actividad que teníamos antes puede no ser la mejor estrategia. El cuerpo necesita recuperar capacidades y, posteriormente, volver a enfrentarse de forma progresiva a las exigencias de nuestra actividad. Por eso, una recuperación funcional no termina necesariamente cuando podemos realizar un movimiento sin molestias. Termina cuando somos capaces de volver a hacer aquello que queremos hacer. Y aquí la valoración individual resulta fundamental. No todos partimos del mismo punto ni necesitamos el mismo camino. En En Movimiento diseñan programas personalizados después de valorar las características y necesidades de cada persona.
Entrenar no debería convertirse en una batalla contra nuestro cuerpo. Debería ser una forma de conocerlo, prepararlo y darle las herramientas necesarias para responder mejor. Porque no se trata de demostrar cuánto puedes aguantar. Se trata de conseguir que tu cuerpo esté preparado para todo aquello que quieres hacer.
Y eso también es entrenar.







